“En uno de muchos intentos por incrementar las ganancias, los ejecutivos colgaron un aviso al lado este del edificio, oscureciendo completamente la vista de la playa de varios empleados del diario (…) La ironía es obvia también: el avisador es Apple, la empresa que ahora controla un sistema de comercio y publicación crucial para el futuro del negocio de las noticias”.

Vía: “What We Know About the Business of Digital Journalism“.
Foto: Jeff Binion.

Nuevos números sobre tabletas y noticias: Hartos leen pero pocos quieren pagar

Las cifras son más pesimistas que lo que se pensaba. HTML5 parece ser la anternativa, pero ¿quién cree en las preguntas del tipo “¿Pagaría usted…?”.

Antes de Radiohead: ¿Pagaría usted por algo que podría conseguir gratis?

Vía Pew Research Center.

La clave de las tabletas es que no se usan en el trabajo

Cómodo.

Uno pensaría que la gente está más predispuesta a pagar por las noticias y los medios en el iPad porque la experiencia es mejor. Podemos hablar de lo genio que es Steve Jobs y cómo logra incluir el “factor diseño” en sus propuestas y generar valor en eso.

Sin embargo, la cosa es más simple. La clave del invento de Steve Jobs no es que sea bonito, portable, bla bla bla, sino que es perfecto para los fines de semana.

Y eso lo he comprobado yo mismo. Desde que uso el iPad mucha gente me pregunta para qué. A veces me quedo sin respuesta, pero últimamente doy dos: 1) Porque ahora trabajo como independiente y me muevo y 2) Para no prender el computador los fines de semana.

El punto 2 es el clave.

Me llegan dos cosas al respecto.

Un post de Stijn Debrouwere (cuyo blog recomiendo 100%) explica qué es lo que uno busca y qué no mientras trabaja: “When I’m working, I want to be distracted. Maybe something to clear my mind. Short updates about what’s going on in the nation fit the bill. Celebrity news does too. Cat pictures too. And news from friends on Facebook too. An investigation into how methamphetamine destroys lives… eh, not so much”.

Por lo tanto, el contenido barato es bueno para las horas de trabajo. Por eso han surgido Instapaper, Read it Later o la “Lista de lectura” de Safari.

La conclusión:

You can’t ask people to pay for your content at the time they’re least invested in it. You can’t sell engaged users to advertisers during the daytime, because they’re not engaged, they’re surfing and hopping.

Por otro lado, Eduardo Arriagada comparte una entrevista al economista jefe de Google. Cuando le preguntan si es rentable internet y responde que sí explica:

Pero la gente relaciona el ordenador con el trabajo. Es donde la gente trabaja. Las revistas, los periódicos, la televisión y otros productos son cosas del hogar. Queremos ser capaces de llevar todo eso al tiempo libre, y los ordenadores son herramientas de trabajo. Creo que con dispositivos más cómodos que marcarán la diferencia.

En una visión propia, creo que la gente cuando trabaja está con el chip trabajo y sólo revisa los medios como una casualidad, no lo tiene institucionalizado en su cabeza a pesar de que si sumamos cuánto navega en ellos semanalmente puede ser una cifra alta.

El contexto de consumo es un tema interesante y tiene más consecuencias del que uno cree. Por ejemplo, en este post cité un estudio que explicaba la “banalización” de las noticias por el hecho de que hoy se leen principalmente en el trabajo, donde no queremos hablar de política o temas más difíciles para no desagradar al resto.

También se me viene a la memoria un concepto que citó Steve Schaffran: “couchable”

La gente hoy hace uso de las tabletas sobre el sofá (couch en inglés) y goza de esta forma de los contenidos. Es un soporte que se aprovecha con placer y los contenidos, por lo mismo, tienen mucho más valor. Por eso se ha utilizado el término couchable.