El New York Times se integra con Facebook

Como dice el artículo de paidcontent.org, “no estamos siguiendo a cada sitio que admite hacer log in usando Facebook o Twitter, pero cuando el sitio está a mesas de imponer un muro de pago -y es uno de los principales sitios de noticias- vale la pena ponerle atención”.

De esa forma, entonces, queda claro que para el New York Times las redes sociales y los medios (de pago) pueden coexistir.

El sistema de Facebook cohabita con el del New York Times. Se puede ingresar por cualquiera de los dos. De hecho, si sólo entras a través de Facebook impides que el New York Times pueda obtener información personal tuya.

El sistema que usa hasta ahora el New York Times es el TimesPeople, que permite compartir la información y tener amigos, y por ahora no existen planes de eliminarlo.  Según paidcontent.org, a partir de ahora lo que hagas en el NYTimes podrá ser visto y comentado por tus amigos de Facebook.

La caja del contenido popular se ve elegante y perfectamente integrada a la línea del NYTimes.

El anuncio viene también con una caja en el home del NYTimes que permite ver el contenido más popular en Facebook.

El mismo artículo de paidcontent.org explica qué se puede compartir una vez que has entrado via Facebook:

—Nombre, foto de perfil, sexo, redes, nombre de usuario, amigos y toda tu información pública.
—Permisos de -emil.
—The Times puede postear mensajes status, notas, fotos y videos en tu muro.
—Acceder a tu información de perfil: gustos, música, TV, películas, libros, citas, etc.

Espero poder estar contándoles cómo sigue usando el NYTimes a Facebook (y viceversa).

De todas formas, insisto en que esto demuestra que la información y las redes sociales parecen ir por lados distintos en internet.

El New York Times se había asumido hasta hace un tiempo como un competidor o al menos escéptico de las redes sociales, algo así como “al otro lado” de los blogs de agregación al estilo Huffington Post. Sin embargo, con este paso se consolida una tendencia que ya indicaban los estudios: los medios informativos no compiten con las redes sociales, sino que se complementan.

Slideshow: Contando historias con datos

Está escrito por Alan McLean y explica cómo presentar muchísima información.

Saco conclusiones rápidas:

  1. Odio Flash. Lo hace todo lento y engorroso, es como un parche. Rompe la unidad de los sitios. Dificulta la lectura. Flash se entendía bien hasta hace unos años, cuando no existían herramientas como Google Maps o jQuery.
  2. Los desarrolladores no sólo tienen que trabajar a la par de los periodistas, sino que también deberían ser propositivos.
  3. El no-sentido de publicar infinita información si a la gente no le sirve. Cuando un medio hace un especial, ese especial puede ser muy grande (ocupar muchos recursos humanos) o muy pequeño (ocupar muy pocos). Sin embargo, que sea grande no quiere decir que sea bueno. Quizás puedas hacer algo mucho menor, pero si tiene un foco y una intencionalidad clara resulta mucho mejor. Un ejemplo claro es que cada vez que se publica un especial sobre el cumplimiento de una fecha en Chile (cumpleaños del medio, 18 de septiembre, X años de…) se hace un recuento histórico desde hoy a esa fecha. ¿Y para qué, si tenemos los Icarito? Si el medio buscara una propuesta clara no sólo el resultado quedaría más clavado en la mente del lector y le sería más útil, sino que también se ahorrarían muchos recursos.

Era algo que quería decir desde hacía mucho. Gracias.

Avisos de advertencia para el periodismo

Tom Scott (?) publicó una serie de avisos de advertencia para noticias a través de los cuales los periodistas pueden darle a conocer al lector las fuentes de donde se obtuvo la información o carencias en el reporteo.

Cuando lo leí en el blog de Jeff Jarvis, pensé que se trataba de una idea en realidad implementable por los sitios o incluso los diarios impresos. Sin embargo, cuando empecé a mirarlos con más detención me di cuenta de que en realidad se tratan de stickers que pueden poner los lectores para criticar la elaboración de la nota o reportaje.

Jeff Jarvis lleva algún tiempo hablando sobre la necesidad de transparentar el proceso de elaboración de la noticia. Me acuerdo de un artículo que tuve que leer que se llamaba “Don’t just tell the story: tell how the story was done” (contenido de pago) por un tal I. Gratz.

La idea es que después de tantos fracasos del periodismo (en Chile, Gemita Bueno es un buen ejemplo) y de la velocidad de las redacciones de internet, no está mal despejar las dudas sobre cómo fueron recolectados los hechos.