Reseña de #tsunamidigital de Eduardo Arriagada: No seamos ingratos con el periodismo

tsunamidigitalTerminé de leer el libro #TsunamiDigital de Eduardo Arriagada. Dejé una reseña en Amazon:

Lo que más destaco de este libro es el valor que se le da al periodismo y al reporteo, con el que somos muchas veces ingratos. Actualmente sobran los “gurúes del SEO o de los trendic topics” (sigue leyendo).

Además, estos son los tweets que compartí a medida que avancé con la lectura:

¿Es un buen momento para los medios?

Luego de que el PEW publicara su pesimista informe “The State of the News Media 2013”, el periodista de Slate Matt Yglesias contestó argumentando que, en realidad, el periodismo de EE.UU. se encontraba viviendo un momento de gloria.

¿Quién tiene la razón?

Hay un blog que leo desde hace mucho tiempo: REFLECTIONS OF A NEWSOSAUR. Allí Alan Mutter lo resumió de la siguiente forma:

So, are these indeed the “glory” days of journalism?

No, if you worry about the reliability of what you are reading and the important stories you are not being told.

Yes, if you relish abundance and choice in the information you consume, as well as the frictionless freedom to publish anything that comes to mind, be it truthful, trivial or someplace in between.

No, if you are a legacy media company hoping to be as powerful and profitable in the future as you were in the past.

Yes, if you are an upstart journalist with the grit and grist to generate a proper income by building a steady following for your work in the decidedly messy new order of things.

Nick Denton busca conversaciones de calidad, lo que no ocurre en Twitter ni Facebook

Feverbee, un bloguero que comparte tips de Community Management, dice que Facebook y Twitter no son buenos para crear comunidades. Twitter tiene la desventaja de que los usuarios, cuando conversan con una cuenta, no pueden leerse mutuamente (a menos que hagan una búsqueda, claro, o que la cuenta los RT). Quizás lo más parecido a comunidades serían los hashtag, pero no son lo más común.

Facebook, por otro lado, tampoco resulta porque tenemos demasiados contactos y, ya que los miembros de la comunidad no son con los que necesariamente tenemos más conexiones, los algoritmos tienden a dejarlos aparte y terminan desapareciendo de nuestro stream.

Por eso, dice Feverbee, lo mejor son los foros. Los clásicos foros.

Y si no, entonces los blogs.

Ahora leo a Nick Denton y creo que tienen razón. El creador de Gawker dice a GigaOm:

“It’s not really a dialogue at all. It’s just a bunch of people shouting at each other. Twitter feels like that. There’s a bunch of people throwing one liners at each other.”

Y compara Twitter con la noción tradicional que tenemos de los comentarios:

“Twitter has really become a repository for the bitterness and toxicity that used to be the defining feature of Internet comments”.

En el caso de Facebook, se ha puesto peor desde que se abrieron las suscripciones.

¿Cómo promover un espacio de comentarios de calidad? Existen técnicas (ver lo que ha hecho el Huffington Post, por ejemplo, con las medallas o el Washington Post combatiendo a los trolls) que permiten mejorarlo, pero ninguna tecnología ha sido capaz de garantizarla.

Un columnista del Wall Street Journal: “El periodismo necesita ayuda del gobierno”

Martin Kozlowski

The Wall Street Journal, propiedad del magnate Rupert Murdoch, ha sido un actor importante en la transición digital ya que ha estado en la vanguardia en el concepto de contenido de pagoLee C. Bollinger, uno de sus columnistas a quien no conocía pero que parece ser especialista en la Primera Enmienda de EE.UU. (libertad de expresión), dice:

This system needs to be revised and its resources consolidated and augmented with those of NPR and PBS to create an American World Service that can compete with the BBC and other global broadcasters. The goal would be an American broadcasting system with full journalistic independence that can provide the news we need. Let’s demonstrate great journalism’s essential role in a free and dynamic society.

Con respecto a una posible intervención del gobierno en la línea editorial, asegura que los mayores problemas provienen de los avisadores. Sin embargo, existe una “cultura profesional” por parte de los periodistas que permite a la gente confiar en el reporteo. Pone como ejemplo el caso de British Petroleum que, aunque figuraba como avisador de varios medios, los medios no le tuvieron miedo.

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